Interpreta tu papel

All the world’s a stage,
And all the men and women merely players;
They have their exits and their entrances;
And one man in his time plays many parts

– William Shakespeare, As You Like It

El título de este post es una traducción de “Play Your Part” – el nombre de la primera pista del disco Feed The Animals, de Girl Talk. Girl Talk es un artista del remix y del mashup, es decir, construye sus composiciones a partir de pedazos y samples de otras canciones. Corta pedazos, los recompone de maneras creativas y construye nuevas canciones. El resultado son pistas como éstas, justamente, la titulada “Play Your Part”:

Es, quizás, un poco difícil de digerir al principio, porque definitivamente es música que suena muy diferente a lo acostumbrado. Pero tiene buen ritmo, y una muy buena construcción. Es un formato extraño – de hecho, el único instrumento que Girl Talk necesita es una laptop y, armado de una buena cantidad de samples, puede componer un disco o animar una noche de música en vivo. Sus shows son sumamente divertidos e incluyen una interacción directa con el público, como lo muestran las escenas de sus presentaciones capturadas en el documental RiP: A Remix Manifesto. El documental de Brett Gaylor tiene a Girl Talk como uno de sus casos principales, centrado en torno a la manera como el tipo de producción artística y cultural de Girl Talk es un desafío para nuestra noción y entendimiento tradicional de cosas como el copyright, los derechos de autor y similares construcciones sociales. Construcciones que respondieron a una necesidad dada en un momento histórico, pero que son en sí mismas históricas, y deberían modificarse conforme las necesidades sociales cambian.

Ésta es la primera parte de RiP. La película completa pueden verla en YouTube entrando a esta lista de reproducción.

Mi punto aquí no es, sin embargo, sobre el copyright, aunque mucho podría decirse sobre eso. Es más bien sobre la creación. El hecho de que Girl Talk pueda hacer música con tan sólo su laptop. Es decir, no sólo hacer música: hacerla, grabarla, mezclarla, producirla, distribuirla, promocionarla, todo. Sólo con su laptop. Y con eso conseguir, además, una cantidad enorme de seguidores alrededor del mundo. Incluso que en un lugar “remoto y exótico” como el Perú alguien pueda escuchar la música de Girl Talk y encontrarla no solamente buena como música, sino significativa como proceso cultural y social.

La imagen de Shakespeare de todo el mundo como un escenario se vuelve así mucho más real – no en el sentido dramatúrgico de Goffman, sino en el sentido de la intimidad como espectáculo de la que habla Paula Sibilia. Sí, hoy tenemos todos los medios a nuestra disposición para exhibirnos. Unos mejor que otros, por supuesto, o de maneras más interesantes que otros. Pero todos podemos crear algo, aunque sea malo – y muy probablemente será malo. Este blog, por ejemplo. Es un gran bloc de notas, una lluvia de ideas constante que me permite soltar cosas y ver si hay reacciones, ir conectando puntos conforme pasa el tiempo.

No es que todos tengamos un papel predeterminado que cumplir. Sino que nos construimos un papel. Encontramos un rol que queremos interpretar, y bueno, lo interpretamos. Simplemente porque podemos, no hay una cuestión moral de por medio. No es que debamos, o debamos no hacerlo. Pero de por medio hay todo un aparato técnico y cultural que nos permite llegar a esta posibilidad.

También significa que nuestra adaptación al medio significa, hoy, aprender a ser creadores. Técnica y culturalmente, que no es lo mismo. No solamente se trata de saber capturar y transmitir ideas. Se trata de tener alguna noción de lo que eso implica, en alguna medida. Las campañas “no te comas las comillas” que hace la PUCP internamente en contra del plagio son un poco ridículas, pero capturan un punto importante: la creación y transformación de ideas y conocimiento debería, idealmente, mantener ciertas consideraciones. La atribución podría ser una de ellas (relevante en ciertos contextos, y en otros no).

Nunca nadie nos enseñó a consumir, y bueno, resulta que somos también muy malos consumidores. Y todos asumíamos que los productores sabían producir y sabían más o menos lo que hacían, pero ahora que cualquiera puede producir, nos damos cuenta de que eso también era un mito. Como que eso resalta la importancia de la idea de aprender mejores hábitos tanto de consumo como de producción, ya que todos vamos a estar haciendo un poco de eso.

Escuchen Girl Talk, es buenazo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: